Parque Nacional del Gran Cañon del Colorado

Gran Cañón de Colorado

Poca gente sabe que el Gran Cañón de Colorado está en realidad en Arizona, pero el nombre de este popular monumento natural viene dado por que es atravesado por el río Colorado.

Este río, que nace en las Montañas Rocosas y desemboca en California, esculpe a su paso unos imponentes acantilados en los que, tras una erosión milenaria, se pueden apreciar diferentes estratos geológicos, permitiendo la revelación de importantes datos sobre el origen del continente americano.

El Río Colorado tiene unos 446 kilómetros de longitud y alcanza profundidades de hasta 1600 metros. Este gigante fluvial lleva produciendo una erosión en la zona desde hace 2000 millones de años, algo que continúa haciendo a día de hoy, ya que todavía no ha llegado a alcanzar el nivel base.

El Cañón tiene una profundidad de 1500 metros en algún punto y consta de las más interesantes columnas geológicas del planeta, además de las espectaculares paredes colgantes, también creadas por la erosión diferencial.

Estas capas son de un gran interés científico, ya que en ellas se permite ver las diferentes eras geológicas por las que pasó el área, incluyendo diferentes glaciaciones y sedimentación por piedras volcánicas.


Se sabe que la zona estaba poblada hace 9000 años. Los habitantes eran cazadores y recolectores y dejaron restos que todavía se descubren en la zona.

Los europeos descubrieron el cañón en el año 1540 y desde entonces ha sido objeto de todo tipo de expediciones científicas hasta convertirse en uno de los primeros Parques Naturales de los Estados Unidos por el presidente Theodore Roosevelt.

A parte de las frecuentes visitas turísticas a la zona, sobre todo al borde sur, donde el visitante puede disfrutar de espectaculares vistas a 2134 metros de altura, los excursionistas que visiten el Gran Cañón del Colorado pueden hacer las más variopintas actividades deportivas. Destaca sobre todo el rafting o descenso por el río, una de las actividades más apreciadas, pero por supuesto, es un lugar perfecto para practicar senderismo.

Ya sea a pié o en mula, el visitante podrá recorrer las partes más pintorescas del cañón, sintiéndose como en otro planeta, siempre con la posibilidad de hacerlo con visitas guiadas por los funcionarios del Parque Natural, que aconsejan al visitante siempre protegerse de las altas temperaturas de la zona, además de los animales salvajes que la pueblan, como el puma.

Para encargar una visita guiada al Gran Cañón, puedes hacerlo desde nuestro servicio de paquetes vacacionales.

Aunque guiada o no la visita, siempre es recomendable seguir al pié de la letra estas recomendaciones, ya que la zona contiene numerosos peligros que aún estando muy bien señalizados, siempre pueden suponer un riesgo.

También se puede realizar una visita desde un helicóptero, partiendo de Las Vegas, así como desde el cercano aeropuerto situado en la zona sur de cañón.

Otra de las visitas obligadas para los más valientes es la caminata sobre el Skywalk, una pasarela de cristal suspendida sobre 1200 metros de altura, en la que los visitantes que no tengan miedo a las alturas podrán gozar de una vista privilegiada del fondo del cañón.