Parque Nacional de Yellowstone

El Parque de Yellowstone, con su actividad geotérmica y su diversidad natural, es uno de los principales atracciones turísticas de los Estados Unidos (Foto: Jan Kelly 01, flickr)

El Parque Nacional de Yellowstone es una de las estampas naturales más impresionantes de los Estados Unidos. El parque es una enorme extensión protegida de casi 9.000 metros cuadrados (más o menos el tamaño de las provincias de Lugo o Madrid) en la que se puede encontrar un complejo sistema termal, con géiseres, caldas y otros fenómenos salidos de las entrañas de la tierra. Es un área con una increíble variedad de ecosistemas, flora y fauna, que la hizo merecedora de la primera protección legal aprobada por los Estados Unidos. El Parque Nacional fue creado en 1872, y desde entonces es la mayor extensión de terreno virgen en las zonas templadas del hemisferio Norte. En 1976 fue declarada Reserva de la Biosfera.

La zona de Yellowstone (situada en el noroeste el estado de Wyoming, con algunas partes ya en los estados de Idaho y Montana) está definida por la presencia de un enorme volcán, cuya última erupción hace 640.000 años fue una de las mayores de la historia del planeta, que provocó cambios climáticos y la extinción de numerosas especies. Esta inmensa actividad se puede ver hoy en su versión más adormilada a lo largo de todo el parque natural, con fenómenos tan conocidos como el géiser Old Faithful, que lanza agua hirviente a unos 40 metros de altura con una regularidad pasmosa de 60 minutos. Pero no es el único: en Yellowstone se pueden ver dos tercios de los géiseres de todo el planeta, e infinidad de fumarolas, fuentes de aguas calientes y lagos de burbujeante barro.

La enorme caldera volcánica constituye el centro del parque y su parte más visitada, pero el área protegida se extiende hacia las cordilleras que la rodean. Estos sistemas montañosos forman parte de las Montañas Rocosas, en una zona que supone el punto de división de los ríos de Norteamérica: algunos de los ríos de Yellowstone pertenecen al sistema fluvial que desemboca en el Atlántico (como el río Yellowstone que da nombre al parque), mientras otros desaguan en el Pacífico. Las aguas discurren por una zona muy escarpada, en la que abundan las grandes cataratas. En semejante escenario natural, la vida salvaje se mantiene en plena forma: varias esepcies amenazadas de extinción en otros lugares mantienen poblaciones estables en el parque. Entre ellas se halla el lobo gris, el lince, el águila calva americana, el oso grizzly, el bisonte o la grulla americana. La flora también tiene una presencia imponente, ya que el área cuenta con unas 1.700 especies endémicas.

El parque de Yellowstone es una de las principales atracciones turísticas de los Estados Unidos. El área recibe cada año a más de dos millones de visitantes, que llegan para admirar las formaciones volcánicas y geotérmicas y la increíble diversidad natural. Los turistas también practican deportes de naturaleza, como el piragüismo y el senderismo, y también la pesca. También existe un importante patrimonio histórico, tanto precolombino como de la época de los exploradores. La zona tiene numerosos hoteles y zonas de acampada, y aunque está en una zona muy apartada, es uno de los lugares más populares de los Estados Unidos para pasar unas vacaciones. La fama de Yellowstone se extiende a todo el mundo: el 20% de los visitantes del parque es europeo, y la zona está presente en todas las guías de viajes como uno de los lugares infaltables en una visita a los Estados Unidos.